Page 23 - Virgen del Camino
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cuando nos reunimos por cualquier motivo y cantamos su himno, el interior yo. Aquella misión primera que fue la de educar a futuros dominicos, hoy
se remueve y el sentimiento parece derribar los años para volver a sentir realiza una labor muy distinta, pero encomiable, sin duda.
aquella emoción que nos embargaba al cantarlo en aquellos años donde
había tantos sueños a los pies de María del Camino. Cuando el tiempo nos El descenso de las vocaciones fue indicando la necesidad de cambiar la
devuelve a aquel pasado, la letra resuena con ecos perdidos en el tiempo y dirección de aquellos edificios. Muchas personas son acogidas en sus instala-
nos lleva a repetirla con una ternura contenida: ciones y de su trabajo van recibiendo su salario que les garantiza estabilidad
y, sobre todo, les proporciona sentido de validez para llevar a cabo su vida
Oh Virgen del Camino, reina y madre con seguridad y responsabilidad.
del pueblo leonés,
muéstranos a Jesús vivo y glorioso
que herencia nuestra es. ____________________
Más allá de estos retazos pueden encontrar datos más concretos y especí-
Una petición acertada. Al mostrarnos a ese Hijo que sostiene en sus brazos, le ficos del Santuario de la Virgen del Camino, ahora Basílica Menor, pueden
pedimos que sea el Jesús vivo y glorioso, lo mejor de nuestra herencia, el que encontrarse en:
nos traiga su intercesión.
http://virgendelcamino.dominicos.es
¿Qué se puede pedir, qué más se puede esperar?
El tiempo transcurrido no consigue borrar esa melodía que acompañó nues-
tros años en el paso por el Colegio de la Virgen del Camino. Ese himno era
siempre la despedida de todo acto religioso en el Santuario. Es el Jesús que
todos queremos ver, el que nos enseñaron unos hombres entregados a la
educación para que de allí salieran dominicos que ayudaran a hacer de
este mundo un lugar más, humano porque en él brillara la justicia y la paz. Lo
hicieron desde la seguridad de que con Jesús puede ser más fácil lograrlo.
La lejana estancia en La Virgen del Camino sigue viva, como parte de la
historia de tantos como pasamos por aquel colegio-seminario. Como dice
la cita que encabeza estas líneas: “No reniegues de ningún recuerdo de tu
pasado. Lo que viviste te hizo ser quien eres. Cómo no agradecerlo. Yo no
reniego y agradezco, desde la altura de estos años vividos, a quienes contri-
buyeron a construir aquel pasado que sigue vivo en este presente.
Del pasado al presente
SOLTRA es una fundación: Solidaridad y Trabajo. Todo lo que fue el colegio
y sus campos de deporte se ha transformado en instalaciones que ofrecen
atención residencial y ocupacional a personas con más necesidad de apo-
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